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El
Getafe no pudo ganar a un pobre Valencia, que
jugó con un futbolista menos desde el minuto
63 por una absurda expulsión de David Villa,
y que dio una pésima imagen en el Coliseum
Alfonso Pérez. El técnico del Valencia,
Ronald Koeman, instruyó a sus hombres para
no ir a por el partido. Desde el primer momento,
su equipo esperó acontecimientos encerrado
en su parcela de juego. Con un sólo punta,
David Villa, el técnico holandés
jugó sus bazas a un contragolpe salvador
con el que arañar algún punto.
Mientras,
su amigo Michael Laudrup, compañero de
fatigas de Koeman en el "Dream Team"
de Johan Cruyff, apostó por un fútbol
alegre y vistoso para derribar la muralla valencianista.
Con Rubén De la Red y Javier Casquero,
dos futbolistas de toque en el arte de la creación,
el Getafe salió a por el partido desde
el pitido inicial. Sin embargo, pese al dominio
local, el primer disparo no llegó hasta
el minuto 10, cuando Esteban Granero remató
de cabeza un centro de Javier Casquero desde la
banda izquierda que paró con algún
problema el alemán Timo Hildebrand.
El
conjunto madrileño desaprovechó
su dominio sobre el terreno de juego. Tal vez
demasiados toques y demasiados rodeos sin un juego
más directo provocó que el Getafe
no tuviese más ocasiones claras cuando
más daño podría haber hecho
a su rival. Mientras, el Valencia fue sacudiéndose
poco a poco el dominio que imponía su rival.
En el minuto 20, Joaquín avisó con
una entrada por la banda derecha que acabó
en un fuerte disparo que despejó a córner
Abbondanzieri. Un pequeño zarpazo era suficiente
para sacar un resultado positivo del Coliseum.
Koeman así lo planteó y no cambió
un milímetro en sus intenciones.
Pero
el fútbol a veces es sorprendente. Cuando
el Getafe perdió la pelota, llegaron sus
ocasiones más claras. Primero De la Red,
con un disparo desde fuera del área que
pudo golpear por dos veces en la mano de Helguera
y después Uche, que se resbaló cuando
tenía la portería a tiro, pudieron
inaugurar el marcador antes del descanso. La reanudación
no trajo muchos cambios en el estilo de ambos
clubes. Cuando el público no se había
sentado todavía en sus asientos, "Cata"
Díaz avisó con un disparo duro de
falta que salió rozando el poste derecho
de Hildebrand. El Getafe salía de nuevo
a por los tres puntos. Una victoria podía
dejar el descenso alejado en el horizonte y los
pupilos de Laudrup lo sabían.
Delante
tenía a un rival que, poco a poco, se iba
desquiciando. El pésimo ambiente que envuelve
al club, con juicios de por medio, se trasladó
al césped del feudo madrileño. Una
jugada absurda de David Villa, que pegó
una patada a De la Red sin balón, mandó
al delantero al vestuario. La temporada del "Guaje"
es para olvidar. Sus números no acompañan
y ante el Getafe se auto expulsó. Con diez
jugadores sobre el campo, Koeman cambió
a Ever Bánega, inédito en los 60
minutos que estuvo sobre el campo, y puso a Sunny,
otro ladrillo más para su muralla. Aguantar
el empate era el objetivo. Y si en una ocasión
aislada el Getafe perdía el partido, mejor.
Y
a punto estuvo de conseguirlo Silva, que en la
mejor ocasión de los suyos pudo amarrar
tres puntos con un disparo desde fuera del área.
La expulsión no vino mal al Valencia, que
encontró en ella una excusa para encerrarse
más en su parcela de juego. Con diez jugadores
amontonados alrededor de Hildebrand, el Getafe
no encontraba el modo de romper la tela de araña
tejida por Ronald Koeman. Durante 30 largos minutos,
confió la victoria en centros al área
que nunca encontraron un rematador. Al final,
el Valencia salió vivo de Getafe, pero
no consiguió sumar una tercera victoria
consecutiva que le hubiera colocado junto al Sevilla
en puestos UEFA.
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